jueves, 26 de febrero de 2009

Un beso de despedida al bloqueo
Manuel E. Yepe
“Aunque el bloqueo a Cuba durante 50 años puede haber sido una política apropiada de respuesta a la revolución cubana en medio de la Guerra Fría, la realidad del Siglo XXI reclama su abolición”.
Con la firma del Coronel Glenn Alex Crowther, un artículo titulado “Kiss the Embargo Goodbye”, así lo afirma en el boletín oficial del Instituto de Estudios Estratégicos (ISS, por sus siglas en inglés) de la Universidad del Ejército de los EEUU (U.S. Army College) subordinada al Departamento de Defensa del Gobierno de los Estados Unidos.
“Es hora de darle el beso de despedida al embargo, aunque manteniendo firmemente la posición de que la democracia es la única forma de gobierno aceptable en el Hemisferio Occidental”, señala el artículo, reafirmando con ello un supuesto derecho de Estados Unidos a determinar la forma de gobierno que deben tener sus vecinos, que nadie le reconoce.
Según la interpretación de la historia de Cuba que hace el Coronel Crowther, luego de varias victorias de los insurgentes, el dictador Batista, aislado tanto del pueblo cubano como del gobierno de los EEUU a causa de sus políticas represivas, huyó al exilio el primero de enero de 1959 y Fidel Castro llegó a La Habana el 8 de enero de 1959 en medio de un gran vacío de gobierno.
Dice Crowther que, inicialmente, EEUU actuó de manera conciliatoria, pero la mutua antipatía impidió el encuentro. Entonces Washington respondió apoyando la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y Cuba permitió a la Unión Soviética emplazar misiles nucleares en la isla. Luego Fidel inició una política de exportación de la revolución al resto del Hemisferio Occidental y a algunos países de África y su lugarteniente Che Guevara prometió dos, tres, “cien” Vietnams.
Más tarde vendría, según Crowther, el triunfo de los sandinistas contra el dictador Somoza, única confirmación de la teoría cubana del foco guerrillero que, sin embargo, en Nicaragua fracasó gracias a que EEUU intervino hasta derrotar a los revolucionarios y lo siguió haciendo en toda América Latina contra todas las revoluciones de inspiración fidelista.
En este contexto, “no fue sorprendente que Estados Unidos se propusiera castigar al gobierno cubano y que, entre otras medidas, declarara el siete de febrero de 1962 el embargo comercial, económico y financiero. Su justificación inmediata era la expropiación de propiedades de corporaciones y ciudadanos estadounidenses; sin embargo, su fin realmente era desestabilizar a Cuba y provocar el cambio de su gobierno”.
Afirma el autor que fue gracias al apoyo que la Unión Soviética le brindó a Cuba que el bloqueo no pudo derrumbar a la revolución, pero sí logró hacerles mucho daño a los cubanos, impidiéndoles así brindar mayor apoyo a otras revoluciones en todo el mundo. Durante la Guerra Fría, la necesidad de ayudar a Cuba fue una de las tácticas utilizadas por Estados Unidos para desgastar a la URSS y uno de los motivos por los que la necesidad del embargo ha disminuido con el fin de la Guerra Fría.
Las únicas razones que justifican hoy mantener el bloqueo son, a juicio de Crowther: (1) forzar a Cuba a una reforma y (2) consentir a los reclamos de la comunidad cubana de Miami. Fueron ellas las que argumentaron en 1992 la Ley Torricelli (Cuban Democracy Act) y, en 1996, las Leyes Helms-Burton (Cuban Liberty and Democracy Solidarity Act) destinadas a reforzar el bloqueo.
La primera razón, la necesidad de mantener la presión para obligar a Cuba a reformarse, ha fracasado manifiestamente. “No solo ha fracasado el embargo sino que no está en línea con nuestra política de relaciones con otros regímenes comunistas que eran nuestros oponentes durante la Guerra Fría”, dice el artículo y menciona los ejemplos de China, Vietnam y Corea Popular.
La segunda razón, el reclamo de los cubanos de Miami de mantener el embargo, ha ido desapareciendo tan lentamente como la Guerra Fría, escribe Crowther y refiere cómo han ido variando en la diáspora cubana las posiciones sobre los vínculos con el país de origen.
Agrega, cual si fuera un gran descubrimiento, que el bloqueo concita la movilización del pueblo cubano contra la intromisión de EEUU en sus asuntos internos, aunque esto último lo justifica con las viejas mentiras que presentan las acciones cubanas de defensa como “actos tiránicos del régimen comunista”.
El levantamiento del bloqueo –advierte- presentaría a EEUU ante la comunidad internacional como magnánimo y abierto. “No hacerlo nos muestra ante el resto del mundo vengativos y mezquinos”.
El articulista, profesor investigador de asuntos de seguridad nacional en el Instituto de Estudios Estratégicos (SSI) del Ejercito de Estados Unidos, arguye que “no podemos convencer a nadie de que Cuba es una amenaza para EEUU, ni afirmar que más de lo mismo tendría un impacto positivo. En cambio, levantar el bloqueo indicaría que estamos buscando una nueva vía de lograr el cambio.”
Crowther supone así mismo que levantar el bloqueo es abrir el mercado a las mercancías y servicios norteamericanos, y sueña con una sociedad cubana aburguesada y consumista, ávida, cuando termine el bloqueo, de los efectos electrodomésticos y chucherías norteamericanas, “como en el Irak de 2003”.
Es indignante que haya quienes aboguen por levantar el bloqueo, no por el injustificable crimen cometido contra el pueblo cubano durante medio siglo, sino por su inutilidad para lograr los malsanos propósitos que lo generaron.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Se multiplican en Washington los llamados a un cambio de política hacia la isla
Un influyente senador republicano reconoce que el bloqueo a Cuba ha sido "un fracaso"
David Brooks
La Jornada
Uno de los senadores republicanos de mayor influencia en asuntos exteriores se sumó hoy a un creciente coro de líderes republicanos y demócratas, altos oficiales militares, asociaciones empresariales, centros de análisis y hasta un creciente sector dentro de Miami, que califican de fracaso la política estadunidense hacia Cuba y proponen un giro en la relación bilateral ante esta coyuntura de transiciones políticas en Washington y La Habana.
Con la elección de Barack Obama y su intención declarada de modificar algunas de las medidas contra Cuba, todo esto alimenta la expectativa de que Estados Unidos está al borde de cambiar su política hacia Cuba, y tal vez de una manera sin precedente en 50 años.
Algunos creen que podría ser el principio del fin del embargo –instrumento central del arsenal estadunidense contra Cuba desde hace medio siglo–, otros estiman que podría acabar con sólo aflojar algunas de las medidas de esa política de asfixia, y también hay quienes alertan que podría ser otro intento de una política que busca el mismo objetivo de cambio de régimen, pero disfrazado de una mayor apertura y adornada con palabras como democracia y derechos humanos.
Hoy el senador Richard Lugar, republicano de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores y considerado un estadista en política exterior, hizo circular un informe entre sus colegas que decía que “después de 47 años… el embargo unilateral sobre Cuba ha fracasado en lograr su propósito declarado de ‘llevar la democracia al pueblo cubano’...”.
Lugar escribe en la carta a sus colegas que acompaña el informe que el debate sobre la política hacia Cuba tiene implicaciones en las relaciones interamericanas y hasta globales de Estados Unidos, y subraya: a pesar de la incertidumbre sobre el futuro político de Cuba en el mediano plazo, está claro que los cambios recientes de liderazgo han creado una oportunidad para que Estados Unidos reevalué una relación compleja marcada por malentendidos, sospechas y hostilidad abierta.
Ampliar comercio y cooperación
En el informe preparado por los asesores de Lugar se propone considerar no sólo anular las prohibiciones a viajes y remesas, sino también la exploración de ampliar el comercio, la cooperación antinarcóticos y los intercambios entre ambos países y el desarrollo de la relación a través de diplomacia bilateral y multilateral a través de una secuencia de pasos. El informe está disponible en http://lugar.senate.gov/sfrc/pdf/Cuba.pdf
Es la primera vez que Lugar se involucra de manera tan directa en el debate sobre la política hacia Cuba y eso en sí es significativo, afirman analistas. Daniel Erikson, experto en la relación bilateral de Diálogo Interamericano comentó a La Jornada que ello ayudará a darle forma al debate sobre un cambio, y demuestra que existe un creciente consenso bipartidista (contra) el embargo.
En tanto, hace un par de semanas se presentó un proyecto de ley bipartidista en el Congreso para permitir la libertad de viajes sin restricciones de Estados Unidos a Cuba, impulsado por el congresista federal demócrata William Delahunt junto con media docena de colegas de ambos partidos.
Aunque este tipo de intentos de modificar las restricciones ha fallado en el pasado, algunos, como Erikson, consideran que tiene mayores posibilidades por el simple hecho de que en esta ocasión no enfrenta el veto automático de la Casa Blanca de George W. Bush, y a la vez se ha ampliado la mayoría demócrata en el Congreso.
Los llamados por un cambio en la relación con Cuba se han multiplicado en diversas esquinas de la cúpula política, intelectual y económica del país, expresados en declaraciones e informes con conclusiones generales similares a las de Lugar de especialistas en los centros de investigación sobre política exterior más prestigiosos como el Brookings Institution y el Council on Foreign Relations y Diálogo Interamericano, entre otros.
Figuras como el coronel Lawrence Wilkerson, ahora del New America Foundation, pero antes mano derecha del general Colin Powell, recomiendan que se requiere de una nueva política hacia la isla, lo cual también es requisito para un cambio positivo en las relaciones de Washington con el hemisferio. Para el resto del mundo, nuestra política fracasada, obsoleta de 50 años hacia Cuba, va en contra de todo lo que Obama presentó en su campaña... todo el mundo cree que nuestra política está equivocada. Y el mundo tiene razón, concluyó Wilkerson en un artículo el mes pasado publicado por la cadena McLatchy Newspapers.
Hace unos días, el coronel Glenn Crowther, profesor e investigador del Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio del Ejército de Estados Unidos, escribió en un artículo: Es hora de darle su beso de despedida al embargo, mientras mantenemos una posición sin ceder de que la democracia es la única forma de gobierno aceptable en el Hemisferio Occidental. El coronel Crowther afirma que el embargo es un fracaso y que Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos.
Varios expertos coinciden que en gran medida esta coyuntura es la más prometedora para lograrlo en décadas. Señalan entre otras cosas que el sector más anticastrista y conservador cubanoestadunidense ya no es el único interlocutor político de esa comunidad, que la elección de Obama no dependió del apoyo de ese sector en Florida y por lo tanto no les debe –como tantos de sus antecesores– ningún favor político, que una amplia gama de políticos de ambos partidos, empresarios, académicos, diplomáticos y asociaciones de todo tipo favorece un cambio profundo en la relación bilateral por medio del diálogo, y que hay una transición política dentro de Cuba.
Durante su campaña, Obama dijo tener la intención de suspender las estrictas limitaciones a viajes y envío de remesas por cubanoestadunidenses. Sin embargo, también afirmó que tenía la intención de mantener el embargo. Su ahora secretaria de Estado Hillary Clinton reiteró estos puntos en su comparecencia ante el Congreso para ser ratificada en enero, y dijo que Obama cree que los cubanoestadunidenses son los mejores embajadores de la democracia, la libertad y una economía de libre mercado.
Obama ha dicho que está dispuesto a establecer pláticas con el gobierno de Raúl Castro, pero ha dejado en la ambigüedad lo que se requiere para ello, y cunde la especulación sobre cuáles son las señales que Washington desea enviar o cuáles espera desde La Habana.
Algunos expertos consideran que aunque la crisis económica y otras emergencias obviamente han sido el centro de atención para este joven gobierno, y que aún no hay nombramientos a puestos claves encargados de política hacia América Latina, que Obama podría anunciar la suspensión de las restricciones sobre viajes de familiares y envío de remesas antes de celebrarse la Cumbre de las Américas programada para abril.

sábado, 21 de febrero de 2009

Cincuenta años de Revolución Cubana
Estados Unidos y Cuba, ¿hacia la normalización?

Salim Lamrani
Le Monde Diplomatique

Cuba celebra el quincuagésimo aniversario del triunfo revolucionario de Fidel Castro sobre la dictadura de Fulgencio Batista en 1959. Por su parte, el nuevo presidente electo estadounidense, Barack Obama, tomará posesión el 20 de enero, suscitando una extraordinaria expectativa en todo el mundo. Los cubanos esperan poder entablar, por fin, un diálogo conciliatorio con el nuevo líder occidental y arreglar sus diferencias. Balance de las relaciones cubano-estadounidenses bajo el reinado de George W. Bush y análisis de las perspectivas futuras.

La elección de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos es una revolución sin precedentes. Por primera vez en la historia del país, un hombre de color alcanza el puesto supremo. Al escoger al candidato demócrata, el pueblo estadounidense ha llevado al poder a un hombre que pretende encarnar una nueva política después de la desastrosa administración Bush.1

La llegada de Obama al poder es de buen augurio para las futuras relaciones entre La Habana y Washington. Como un símbolo, el ex senador de Illinois es el primer candidato presidencial demócrata que ganó el voto hispano del Estado de Florida, donde residen cerca de 800.000 cubanos, por un amplio margen de un 57%.2

Los cubanos de la isla acogieron el nombramiento de Obama con una mezcla de prudencia y satisfacción. «Sin duda es más inteligente, culto y ecuánime que su adversario republicano», declaró Fidel Castro con respecto a él. Se trata del «mejor orador político de Estados Unidos de las últimas décadas», añadió, alabando sus «ideas bien articuladas».3

La administración Bush exacerbó las tensiones con La Habana hasta un nivel inédito desde la época de Reagan y aumentó singularmente las sanciones económicas. Desde su llegada al poder, el antiguo gobernador de Texas declaró su voluntad de derrocar al gobierno cubano. Así, resulta poco sorprendente que Cuba haya emitido una preferencia por Obama en detrimento de John McCain, considerado el heredero de George W. Bush.

Balance de George W. Bush

Desde su entronización en 2002, la administración Bush se mostró agresiva hacia La Habana. En abril de 2002, John Bolton, entonces subsecretario de Estado para el Control de Armamentos y la Seguridad Internacional, acusó Cuba de fabricar armas biológicas y exportarlas a terceros países, amenazando a la isla con represalias. En mayo de 2002, durante una visita histórica a Cuba, el ex presidente estadounidense James Carter desmintió las acusaciones de Bolton, lo que obligó a Washington a dar marcha atrás.4

En septiembre de 2002, James Cason fue nombrado jefe de la Sección de Intereses Norteamericanos de La Habana (SINA). A su llegada a Cuba el 10 de septiembre, declaró su intención de «acelerar el proceso de transición hacia una Cuba democrática». Una semana después, reunió a las principales figuras de la oposición cubana en su residencia y puso a su disposición una ayuda material y financiera para llevar a cabo sus actividades contra el gobierno. En marzo de 2003, 75 opositores que aceptaron los emolumentos que les brindó Washington fueron arrestados y condenados a severas penas de prisión por asociación con una potencia extranjera.5

Cason también intentó fomentar una crisis migratoria al negarse a otorgar visas a los candidatos a la emigración y violando así los acuerdos migratorios de 1994. Éstos estipulaban que Estados Unidos otorgaría como mínimo 20.000 visas al año a Cuba. Así, entre el 1 de septiembre de 2002 y el 28 de febrero de 2003, la SINA sólo proporcionó 505 visas, es decir, un 2,5% del total establecido por la convención. A título de comparación, en 2002, Washington había otorgado para el mismo periodo 7.237 visas, 8.300 en 2001, 10.860 en 2000 y 11.600 en 1999.6

Al mismo tiempo, con el objetivo de desestabilizar el país, la administración Bush estimuló la emigración ilegal por medio de Radio y TV Martí, recordando la existencia de la ley de Ajuste Cubano. Ésta permite a cualquier cubano que emigra legal o ilegalmente a Estados Unidos conseguir automáticamente al cabo de un año el estatuto de residente permanente y diversas ventajas más.7

La empresa fue exitosa. Efectivamente, entre agosto de 2002 y abril de 2003, ocurrieron siete secuestros, entre ellos uno mortal, en Cuba. Los individuos en cuestión pudieron alcanzar Estados Unidos donde fueron liberados bajo fianza, incluido el responsable del asesinato de un marino, lanzando así un mensaje claro a todos los que deseaban emigrar. Al mismo tiempo, Roger Noriega, entonces subsecretario de Estado para los Asuntos Interamericanos, declaró que todo flujo masivo de emigrantes sería «considerado como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y exigiría eventualmente una respuesta de orden militar». Frente a esas amenazas explícitas, La Habana tuvo que reaccionar drásticamente juzgando y ejecutando a tres secuestradores en abril de 2003, poniendo así término a la crisis.8

En mayo de 2004, Bush impuso nuevas sanciones que estableció la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre. Dichas sanciones limitan a 14 días cada tres años las estancias en su país de origen de los cubanos residentes en Estados Unidos, separando así a numerosas familias, y reducen las remesas que se pueden enviar a sólo 100 dólares mensuales. La Comisión multiplicó los fondos destinados a la oposición, las transmisiones de programas subversivos y lanzó una campaña internacional de desprestigio contra el gobierno de La Habana. La Casa Blanca designó también a Caleb McCarry como procónsul encargado de la transición en una Cuba posrevolucionaria.9

Del mismo modo, mofándose de la legislación internacional, la administración Bush no vaciló en aplicar las sanciones económicas contra Cuba de manera extraterritorial. Varias delegaciones cubanas fueron expulsadas de diferentes hoteles donde estaban alojadas en México, Noruega y Reino Unido, con el pretexto de que dichos hoteles pertenecían a multinacionales estadounidenses. Washington también multiplicó las provocaciones contra el gobierno cubano mediante la SINA y canceló la mayoría de los intercambios deportivos, culturales y académicos entre las dos naciones.10

En julio de 2006, Bush elaboró otras sanciones y fijó en 18 meses el plazo para librarse del gobierno de Fidel Castro. Para ello dedicó un presupuesto de 80 millones de dólares que incluía un incremento de la financiación de la disidencia, la multiplicación de las transmisiones subversivas contra Cuba, un cabildeo sustancial hacia las demás naciones para reforzar el estado de sitio y sanciones contra los países que comerciasen con la Isla del Caribe.11

El 24 de octubre de 2007, el inquilino de la Casa Blanca pronunció un discurso virulento en la sede del Departamento de Estado, en Washington, contra Cuba. Bush anunció la creación de un «Fondo de la libertad para Cuba» de varios miles de millones de dólares, destinado a derrocar al gobierno de La Habana y a llevar de nuevo a Cuba a la esfera de influencia de Estados Unidos. Bush lo dijo claro: «la palabra básica en nuestras futuras relaciones con Cuba no es ‘estabilidad’ [sino] ‘libertad’».12

Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos (United States Government Accountability Office – GAO) del 19 de diciembre de 2007, que publicó 96 páginas sobre las consecuencias originadas por el endurecimiento de las sanciones económicas contra Cuba, es ilustrativo del ensañamiento de la administración Bush con La Habana. Según el GAO, el enfoque de los servicios aduaneros con respecto a Cuba «reduce la aptitud de los servicios aduaneros para llevar a cabo su misión, que consiste en impedir que los terroristas, criminales y otros extranjeros indeseables entren en el país».13

Las medidas que tomó la administración Bush fueron un fracaso. Las sanciones económicas suscitan un rechazo unánime. El mundo de los negocios, la opinión pública estadounidense y la comunidad internacional se oponen a ellas. El 29 de octubre de 2008, por decimoséptimo año consecutivo, 185 de los 192 miembros que componen la Asamblea General de las Naciones Unidas se pronunciaron por el levantamiento de este castigo que azota a los cubanos. Jamás se había alcanzado esa aplastante mayoría. Sólo Estados Unidos, Israel y Palau votaron contra la resolución. Desde su imposición en 1960, las sanciones han costado la bagatela de 93.000 millones de dólares a la economía cubana y 3.700 millones sólo en el año 2007.14

La posición de Barack Obama

El nuevo presidente estadounidense ha declarado su disposición a entablar conversaciones bilaterales con el gobierno de La Habana, «normalizar las relaciones y suavizar el embargo que ha presidido las relaciones entre nuestros países durante los cinco últimos decenios». Obama es el primer presidente estadounidense que anuncia un eventual levantamiento del estado de sitio económico contra Cuba. 15

Conforme a su promesa de campaña, Obama levantará rápidamente las restricciones a los viajes y al envío de remesas impuestas en 2004. «Se trata a la vez de una cuestión estratégica y humanitaria. Esta decisión [...] ha tenido un impacto profundamente negativo sobre el bienestar del pueblo cubano», declaró Obama. Como presidente, «otorgaré a los cubano-estadounidenses derechos ilimitados para visitar a sus familias y mandar dinero a la isla», aseguró.16

Por su parte el Congreso, dominado por los demócratas, podría poner fin a la prohibición de viajar a Cuba a los ciudadanos estadounidenses y Cuba volvería a ser un destino turístico para Estados Unidos. Por otra parte, facilitaría también los trámites administrativos para permitir que La Habana adquiriera más fácilmente productos agrícolas estadounidenses y eliminaría las restricciones impuestas a los intercambios académicos, culturales y deportivos.

Un modus vivendi entre Cuba y Estados Unidos es concebible. Desde 1959, La Habana ha tendido varias veces un ramo de olivo a Washington y cada vez ha recibido un rechazo obstinado. El gobierno de Raúl Castro, quien había propuesto dos veces un diálogo a Bush desde 2006, declaró que estaba dispuesto a resolver todos las diferencias con la nueva administración demócrata, sobre una base de respeto de la soberanía, de reciprocidad y de no injerencia.17

El presidente Obama tiene una oportunidad histórica para poner fin a una política obsoleta e inhumana contra el pueblo cubano. Si da prueba del coraje político necesario, si logra escapar a la probabilidad, cada vez más fuerte, de un atentado contra su vida, entonces será posible considerar una solución honorable para las dos naciones después de cincuenta años de relaciones conflictivas.

Notes

1 The New York Times, «The Next President», 4 de noviembre de 2008.
2 Casey Wood, «Obama First Democrat to Win Florida’s Hispanic Vote», The Miami Herald, 5 de noviembre de 2008.

3 Fidel Castro Ruz, «Las elecciones del 4 de noviembre», Cuba Debate, 3 de noviembre de 2008.

4 The Miami Herald, «No Proof of Bioweapons in Cuba, Carter Says», 14 de mayo de 2002.

5 Cuba Socialista, «The Diplomacy of James Cason», septiembre de 2003.
6 Salim Lamrani, Fidel Castro, Cuba y los Estados Unidos (La Habana: Editorial José Martí, 2008), p. 189.

7 Ibid.

8 Ibid.

9 Colin L. Powell, Commission for Assistance to a Free Cuba, (Washington: United States Department of State, mai 2004). www.state.gov/documents/organization/32334.pdf (sitio consultado el 7 de mayo de 2004).

10 Salim Lamrani, «Washington dicta la ley sobre Cuba en Europa», Rebelión, 16 de enero de 2007.

11 Condolezza Rice & Carlos Gutierrez, Commission for Assistance to a Free Cuba, (Washington: United States Department of State, Julio de 2006). www.cafc.gov/documents/organization/68166.pdf (sitio consultado el 12 de julio de 2006).

12 George W. Bush, «Remarks by the President on Cuba Policy», Office of the Press Secretary, The Miami Herald, 24 de octubre de 2007.

13 The United States Government Accountability Office, Economic Sanctions. Agencies Face Competing Priorities in enforcing the U.S. Embargo on Cuba, Report to Congressional Requesters, noviembre de 2007.
http://www.gao.gov/new.items/d0880.pdf (sitio consultado el 21 de diciembre de 2007), introducción, pp. 1, 6, 7, 48.

14 Edith M. Lederer, «UN Again Urges US to Lift Embargo Against Cuba», The Associated Press, 29 de octubre de 2008.

15 Barack Obama, «Our Main Goal: Freedom in Cuba», The Miami Herald, 21 de agosto de 2007.

16 Ibid.

17 El Nuevo Herald, «Triunfo de Obama pone a Raúl ‘contra la pared’, afirma opositor», 6 de noviembre de 2008.

martes, 17 de febrero de 2009

World Personalities Demand Freedom for the Cuban Five in letter to Barack Obama

More than 500 well known intellectuals and world figures have signed so far a letter to US President Barack Obama to demand immediate freedom for five Cuban antiterrorists unfairly jailed in the United States. The letter was written by intellectuals, members of the Peruvian Chapter of the World Wide Web in Defense of Humanity, and has been signed on the Internet by Nobel Prize winner Wole Soyinka, Noam Chomsky, prestigious US intellectual, and Frei Beto, Brazilian theologian.Brazilian Senator Fatima Cleide, Brazilian Lawyer Order's President Cesar Brito, famous Puerto Rican artist Danny Rivera, and famous French dramatist Jean Marie Binoche, and others have also signed the letter. The letter confirms that the five Cubans in prison for 10 years in that nation are innocent people that were trying to gather information to stop and avoid terrorist actions against their homeland, also preserving the lives of US citizens.Rene Gonzalez, Gerardo Hernandez, Ramon Labanino, Antonio Guerrero and Fernando Gonzalez are victims of a harsh sentence that includes up to two lives in prison, for crimes they have not committed, the text says."Mr. President, the signatories of the present letter are renewing our request, aware of the current international situation, aggravated by serious economic and social crises, to put an end to the unjustified blockade against Cuba and order immediate freedom for the five Cuban patriots," the document says.
Abogados estadounidenses exigen libertad para los Cinco
FIDEL RENDÓN
Representantes del Gremio de Abogados de los Estados Unidos expresaron hoy, en La Habana, su solidaridad con los cinco héroes cubanos presos desde hace una década en cárceles norteamericanas por evitar acciones terroristas contra la Isla.
Dean Hubbard, miembro de la mencionada organización, se pronunció por la inmediata e incondicional liberación de esos luchadores antiterroristas, al intervenir en el III Encuentro Internacional de los Abogados Laboralistas inaugurado este lunes en el Hotel Nacional de Cuba.
Ante más de 160 delegados, en nombre de su asociación Hubbard expresó que no dejarán de luchar hasta lograr la total liberación de Los Cinco y el regreso a su Patria.
El abogado norteamericano igualmente rechazó el criminal bloqueo económico, comercial y financiero mantenido por Estados Unidos contra la Isla desde hace casi cinco décadas.
La jornada inaugural la presidieron Joaquín Bernal, vicejefe del Departamento de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Tito Palma Caicedo, viceministro de Trabajo y Empleo de Ecuador, y otros dirigentes de organizaciones de abogados y juristas cubanos.
Abogados laboralistas de varias naciones debatirán hasta mañana los efectos de la crisis económica frente al sector del trabajo y la representación sindical, y la protección de los derechos laborales y sociales de los trabajadores frente a los embates de la crisis económica mundial.
El encuentro acoge a juristas y representantes sindicales de las naciones mencionadas y de Argentina, Colombia España, Inglaterra, México, Brasil y Costa Rica.
Lo auspician la Asociación Americana de Juristas y la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas, junto a la Unión Nacional de Juristas de Cuba y la Secretaría América de la Federación Sindical Mundial. (AIN)

viernes, 13 de febrero de 2009

ENCUENTRO CON LA PRESIDENTA DE CHILE MICHELLE BACHELET

Reflexiones del compañero Fidel:
ENCUENTRO CON LA PRESIDENTA DE CHILE MICHELLE BACHELET
2009-02-12
No importa lo que yo diga sobre el amistoso encuentro, algunas agencias y publicaciones tomarán la información y divulgarán que el anciano, el convaleciente de una grave enfermedad o algún otro calificativo dirigido a reducir el modesto valor de lo que expresé a mi prestigiosa interlocutora.
A Michelle le correspondió el mérito de ser electa como Presidenta de Chile por el voto mayoritario otorgado al Partido Socialista que la postuló. Por primera vez en los últimos años en América Latina una organización de izquierda había obtenido tal victoria, sin apoyo del dinero, las armas y el aparato de publicidad yanki.
Aún más esa distinción correspondió al Partido Socialista de Salvador Allende, que murió bajo el artero ataque aéreo directo a La Moneda, donde ejercía ese cargo como Presidente Constitucional de Chile. No pidió ni concedió tregua. Estaba resuelto a morir en su puesto, como había prometido.
La traición del siniestro Jefe del Ejército Chileno, que fingió a todos y a todos engañó hasta el último momento no tuvo precedentes.
Hasta la casa en que moraba su familia, en Tomás Moro, también fue atacada y destruida.
En momentos muy duros de aquella etapa, cuando detrás quedaban miles de torturados, asesinados y desaparecidos, una mujer muy joven, Gladys Marín, dirigía al Partido Comunista de Chile, forjado durante decenas de años de esfuerzos y sacrificios de la clase obrera chilena, que la llevó a esa responsabilidad.
Gladys Marín y su Partido no se equivocaron, dieron todo su apoyo a Michelle Bachelet, determinando así el fin de la influencia de Augusto Pinochet. No se podía admitir que el tirano diseñado y llevado al poder por el imperio rigiera una vez más los destinos de Chile.
La opinión mundial aborrecía su comportamiento.
A pesar de ello, no ha sido ni es aún fácil deshacer la urdimbre legal que, con la ayuda yanki, la oligarquía vengativa y fascista ata a la nación chilena, digna de un mejor destino.
Esa misma oligarquía hace más de cien años le arrebató a Bolivia, en la guerra desatada en 1879, la costa marítima que le daba amplio acceso al Océano Pacífico.
Bolivia sufrió una extraordinaria humillación histórica en aquella contienda. No solo le arrebataron la costa marítima y la salida al mar, sino que privaron a ese país, de origen auténticamente americano, sobre todo aimaras y quechuas, de extensos territorios muy ricos en cobre que constituían la mayor reserva del mundo, que habiendo sido explotada durante 130 años, hoy su producción se eleva a 5 millones 364 mil toneladas anuales y aporta a la economía chilena alrededor de 18 mil 452 millones de dólares anuales. No se concibe la sociedad moderna sin el cobre metálico, cuyos precios tienden a elevarse.
Otros valiosísimos minerales y productos naturales, algunos ya agotados y otros nuevos de altísimos precios, han aparecido. No se sabe cuáles de ellos eran chilenos y cuáles bolivianos.
Evo Morales, actual presidente de Bolivia, no por ello guarda rencor alguno, sino al contrario ofreció su territorio para una amplia y moderna vía, por donde podrán enviarse a muchos mercados del mundo los productos de la eficiente industria de Chile, en pleno auge y desarrollo, con sus laboriosos y productivos trabajadores.
Chile es especialmente eficiente también en la producción de nutritivos alimentos y maderas de alta calidad, en sus tierras agrícolas, sus montañas y su privilegiado clima.
No hay otro país que lo supere en la eficiencia de sus cultivos marítimos y de productos tan demandados como el salmón y otras especies cultivadas o naturales, en sus ricas aguas marítimas y terrestres.
Estamos hoy muy próximos al 15 de febrero, día del referéndum sobre la enmienda constitucional, en la hermana República Bolivariana de Venezuela.
José Martí fue el más profundo pensador revolucionario que ha tenido Cuba y nuestro Héroe Nacional. Frente a la imagen de granito de ese pensador, Michelle Bachelet depositó una ofrenda floral en nombre de su pueblo, que mucho agradecemos.
De Bolívar, dijo hace 115 años: "Lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía".
"Bolívar despierta cada cien años", sentenció por otro lado el gran poeta chileno Pablo Neruda.
A punto de cumplirse el segundo siglo de su rebelión contra la metrópoli española, Bolívar despierta de nuevo en la acción revolucionaria de Chávez. Si el nuevo líder, que conduce a su combativo pueblo no lograra el objetivo, es difícil que algún otro líder pudiera alcanzarlo. Los recursos mediáticos de la oligarquía y el imperio no podrían ser superados.
¿Qué hacer entonces para que este planeta dejara de ser como el infierno de Dante, donde un letrero a su entrada exigía dejar toda esperanza?
Albergo sin embargo la seguridad de que en Venezuela la Revolución obtendrá la victoria, y en Chile vencerá definitivamente el ideal del socialismo, por el cual luchó y dio su vida Salvador Allende.
De estos temas conversé con Michelle Bachelet, quien me hizo el honor de escucharme con interés, conversar cálidamente y expresar con amplitud sus ideas.
Estaré siempre satisfecho de su amistosa visita.

Fidel Castro Ruz
Febrero 12 de 2009
5 y 12 p.m.

martes, 10 de febrero de 2009

Work and Other Matters
It is not uncommon to make the same mistake twice; however, according to an ancient philosopher, we are the only animals who do this.
By: Luis Sexto

It is not uncommon to make the same mistake twice; however, according to an ancient philosopher, we are the only animals who do this. Once, about three years ago, I wrote about this human characteristic. I asked myself what could be the reasons for such a peculiar behaviour, and came up with the answer that maybe it is simply because we want to or because we want to forget the lessons of history.
That is to say, and now I am quoting from a famous saying, that we lack a common sense that is the less common of all senses. If there are terms in human tongues linked to the word “love,” such as reason, intelligence, maturity, prudence, sense, we also use others like hate, fanatism, stubbornness, lack of memory, stiffness. This explains why the human being tends to be ambivalent, and where there is virtue sometimes there will be vice and where there is correctness, there is at times error.
Doubt is rational and goes beyond our limitations. It brings distrust of our possibilities, and raises continued questions about our actions. We not only make the same mistakes twice but also give them the same solutions, even when these have been ineffective.
Do we lack the ability of reflection? Yes, we do. We lack being frank with ourselves. Instead of making personal desires, ideas and interests prevail; we have to focus on what is useful, important, urgent. If we persist in an indulgent vision, always trying to correct other people’s actions, we are at stake of losing the capacity of correcting our own.
I want to give an example. At the last Parliament session, Raúl Castro suggested an idea that encompasses what I have already said and I quote only the most important part, “We need to create in Cubans the need to work to avoid the problems affecting our work: indiscipline, unproductiveness, carelessness.” It seems to be true: Human subjectivity tends to modify behavior and reality. However, we also know there are scales in human groups like in military groups: a vanguard, center and rearguard. To believe that the vanguard can become a massive section and that the other parts of society become a minority would be equivalent to an almost irrational idealism. In my humble opinion, the wisest policy is one that perceives humans as beings who tend to be heroic and selfish at the same time and one that attempts to set order and progress based on this principle.
As such, would we be able to eliminate people’s idleness by force? During the 1960s, when Cubans were eager to stimulate national development, the government adopted a law to fight idleness. I don´t think that this problem can be solved with such a measure. On the contrary, it brought about other problems. Looking at the current times and analyzing the results of such a measure, could be reuse these solutions? I don´t think so. Firstly, because the times and problems are different: new problems need new solutions.
I don´t consider myself as infallible, not able to make a mistake. I also make mistakes, I used to look at my surrounding world, reflect, and consult with the future and past. For this reason I ask you to allow me to do my work as a commentator: to ask, to doubt. Are we going to continue seeing these people as the bad guys of the story? Are we going to continue turning a blind eye to important factors such as the influence of necessity in people’s behavior? If someone makes their livelihood on the black market instead of working, how to we encourage them to work creatively? I back this: the existence of an accessible market where the buyer’s will and money prevail. This would counteract a great number of these scourges such as “street vendors,” and the cons due to corruption and idleness. A revaluation of peoples’ salary also seems necessary as currently peoples salaries really mean nothing in trying to face the difficult current situation.
Obviously, I don´t exclude the responsibility of the individual. However, I consider that looking for an explanation to this problem by analyzing two opposite conditions, idleness and non idleness, is somewhat vague and does not offer much of a solution. Law and ideology are not enough to solve a situation where unsatisfied needs exert their utmost pression over people’s attitudes. It is also necessary, and this can be inferred from Raúl´s words, no review influences and a cash incentive, not only in terms of management. It is also essential to pay attention to political decisions so as not to make the same mistakes.