domingo, 31 de octubre de 2010

Removiendo el muro del bloqueo



La relatividad del tiempo y el bloqueo contra Cuba

-Roberto Herrera
La “percepción del tiempo” es un fenómeno de carácter subjetivo y, en tanto magnitud vectorial, requiere de una unidad de medida y una dirección. Saber que un día es un lapso de tiempo, implica también el conocimiento que veinticuatro horas son parte de un siglo, de un año, de un mes y de un día cualquiera. El punto natural de partida del tiempo es el presente, el ahora que divide lo pasado y lo que vendrá. En resumidas cuentas, el tiempo pasa “desapercibido”, algunas veces volando y otras veces lento como una quelonia pre-histórica, porque lo único que el ser humano percibe son los acontecimientos que ocurren en el espacio.
Como todos los años, los representantes diplomáticos de 192 naciones del mundo se dan cita en la cosmopolita Nueva York, para discutir y negociar acerca de la: Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba [1] .
Desde el día 24 de noviembre de 1992, fecha en que se protocoló la resolución no vinculante 47/19 que rezaba: “… Preocupada por la continuada promulgación y aplicación por parte de Estados Miembros de leyes y regulaciones cuyos efectos extraterritoriales afectan a la soberanía de otros estados y a los intereses legítimos de entidades o personas bajo su jurisdicción, así como a la libertad de comercio y navegación,…”
Han transcurrido 18 años de condena permanente por parte de la mayoría de las naciones del mundo en contra del bloqueo impuesto por los Estados Unidos contra Cuba y el pregón siempre es el mismo. La Resolución 65/6, del 26 de octubre de 2010 dice: “…Preocupada porque, después de la aprobación de sus resoluciones 47/19, 48/16, 49/9, 50/10, 51/17, 52/10, 53/4, 54/21, 55/20, 56/9, 57/11, 58/7, 59/11, 60/12, 61/11, 62/3, 63/7 y 64/6 continúan promulgándose y aplicándose nuevas medidas de ese tipo dirigidas a reforzar y ampliar el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, y preocupada también por los efectos negativos de esas medidas sobre la población cubana y los nacionales de Cuba residentes en otros países,…”
Estos contundentes resultados, que podrían aparentar una actividad de rutina, por lo esquemático y burocrático del lenguaje protocolario, son el producto de la lucha diplomática de la República Socialista de Cuba y de su cuerpo diplomático en la palestra de la política internacional. La solidez de sus argumentos y la justeza de la lucha contra el bloqueo se anteponen a la irracionalidad de las posiciones del gobierno de los Estados Unidos, que de no ser por el apoyo incondicional y también retrógrado del Estado de Israel y las abstenciones ya folclóricas de las Islas Marshall, Micronesia y Palau, estaría más solo que Robinson Crusoe en una isla del Pacífico Sur.
Sin embargo, a pesar de estar “casi-solos” y a-islados, los Estados Unidos continúan impertérritos en su lucha por doblegar a una pequeña isla caribeña. Y aunque la resolución no obliga, valido es preguntarse: ¿Qué poder fáctico tienen entonces las Naciones Unidas? ¿Qué importancia tiene para los Estados Unidos la opinión de la mayoría de las naciones del mundo? La soberbia del Imperio norteamericano no tiene límites ni fronteras cuando se trata de Cuba.
Para los sectores más conservadores y radicales de la extrema derecha estadounidense el tiempo no existe, debido a su incapacidad de entender que la sucesión de acontecimientos revolucionarios que se han ido dando frente a sus narices es un tiempo, que no es único ni absoluto, pero que está siempre a favor de los pequeños. Pareciera que el gobierno de la nación más poderosa, que haya existido en la historia del planeta, estuviera atrapada en el tiempo, como en la película de” Ground Hog Day”, donde cada día se repiten los mismos acontecimientos. Están perdidos y enredados en la turbulencia de los años del macartismo. Pero la vida del pueblo cubano no es película de ciencia ficción. ¿Cuánto daño causa diariamente el bloqueo imperialista? Se calcula a grandes rasgos que el monto de pérdidas económicas hasta la fecha, debido al bloqueo asciende a una cifra mayor de 750 mil millones de dólares americanos.
Aprender la noción de tiempo resulta difícil en la niñez, pero los niños cubanos nacidos a partir de 1962 aprendieron a leer y escribir pese a las limitaciones que implica el bloqueo de material didáctico y materiales auxiliares para la enseñanza como lápices, papel, borradores, colores, tiza, tinta; luego se hicieron técnicos, médicos e ingenieros a pesar de las dificultades que impone el bloqueo como la falta de literatura científica, computadoras, programas informáticos, acceso a internet; se hicieron hombres y mujeres con todos los obstáculos a nivel de transporte público, insumos, carburantes, alimentos, materiales para la construcción y todo aquello que se necesita para vivir. Ahí están los 11 millones de cubanos que sí conocen lo que son 48 años de bloqueo, conjugando el verbo RESISTIR en todos sus tiempos.
Cuarenta y ocho años son casi medio siglo. Ya es tiempo que las Naciones Unidas se hagan sentir o de lo contrario ¿qué sentido tienen? ¿Cuánto tiempo puede durar la venganza y crueldad de un país sobre otro? ¿Cuántas resoluciones tienen que aprobarse hasta que se levante el bloqueo?
Sépase que olvidar el bloqueo contra Cuba también es una forma de tener memoria y condenarlo es como herrar el tiempo.
-Fuente: http://robiloh.blogspot.com/,
[1] http://www.un.org/es/documents/ag/resga.shtml,



Removiendo el muro del bloqueo

- RAÚL MENCHACA
Nadie duda de que la Feria Internacional de La Habana (FIHAV) es, desde hace muchos años, una importante bolsa comercial, pero también, y eso suele soslayarse, es un golpe al cerco que Estados Unidos tiende con saña alrededor de Cuba.
Cada noviembre, desde los ya remotos años 80, miles de empresarios se dan cita en el recinto ferial ExpoCuba, convertido en tradicional escenario para el intercambio y los negocios entre empresas cubanas y extranjeras.
Este lunes abre la edición 28 de FIHAV para la que ese esperan más de más de un millar de empresarios de medio centenar de países, cifras altas si se considera el entorno mundial de crisis en que sesiona la Feria.
Ya el presidente del Comité Organizador, Abraham Maciques, y la nueva titular de la Cámara de Comercio de Cuba, Estrella Madrigal, habían adelantado que la reunión de negocios superaría las expectativas.
El impacto de la crisis económica mundial jugó en contra, pero la respuesta de los empresarios extranjeros mostró la confianza en las potencialidades comerciales de nuestro país.

Durante toda la semana, hasta el sábado 6, estarán ocupados casi 12 mil metros cuadrados del área de exhibición que se han destinado en 24 de los 25 pabellones de ExpoCuba para las empresas participantes, entre las que destacan España, Canadá, China y Venezuela, cuatro naciones, que están entre los principales socios comerciales de la isla.
También asistirán 11 delegaciones oficiales y empresariales de todos los continentes, presididas por ministros, viceministros y titulares de cámaras de comercio, así como representantes de 31 instituciones dedicadas a la actividad comercial e inversionista.
La parte cubana, con más de 400 empresas expositoras en un área de cinco mil metros cuadrados, crece en participación respecto a ferias precedentes, con énfasis en la promoción de nuevos productos y servicios en sectores como salud, industria médico-farmacéutica, informática y comunicaciones, y agroalimentario, entre otros.

Además de las jornadas dedicadas a diferentes países, el programa incluye la celebración de siete encuentros empresariales y otros 12 eventos, entre ellos la Reunión 97 de la Junta Directiva de la Asociación Caribeña de Industria y Comercio, que por primera vez se desarrollará en Cuba.
También se efectuará la VIII Sesión del Comité Empresarial China-Cuba, y conferencias como la referida a las oportunidades de negocios de la isla para empresarios vietnamitas.
Como parte del programa se retomarán las noches cubanas que darán la posibilidad a los expositores foráneos de apreciar la calidad de la cocina y la cultura cubanas.
"FIHAV 2010 no representa erogaciones de divisas para el país, al contrario, la nación gana no menos de tres millones de dólares netos durante los seis días en que estará abierta", reveló Maciques, organizador principal de la mayor bolsa comercial de carácter general que se realiza anualmente en nuestro país.
Otra vez los empresarios de Estados Unidos, la principal economía mundial, están ausentes de la Feria y no será por culpa de Cuba, sino por las limitaciones impuestas por la Casa Blanca con la absurda e inhumana política de bloqueo.
Mercado natural e histórico del sur de Estados Unidos por la cercanía geográfica, la isla sigue siendo una fruta prohibida para las compañías norteamericanas que tienen que vencer un tremendo enredo político y burocrático para realizar el más elemental negocio con Cuba.
Pero mientras las empresas estadounidenses miran los toros desde la barrera, cientos de entidades de otras naciones hacen libremente negocios con Cuba y, de paso, resquebrajan el muro del bloqueo.
---Fuente: EXCLUSIVO, 29/10/10

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